No es que te falte capacidad. Es que las universidades no fueron diseñadas para ti.
Piénsalo: las universidades tradicionales están hechas para jóvenes de 18 años que pueden ir a clases entre semana, hacer trabajos en equipo a las 8 de la noche y vivir de sus papás durante 4 o 5 años.
Tú no eres esa persona. Tú trabajas. Tienes responsabilidades, una familia que depende de ti, un horario que no perdona. No necesitas que te exijan menos: necesitas un modelo que respete tu realidad.
Por eso, antes de pedirte que te inscribas a nada, queremos resolverte exactamente eso.